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La época Grunge, desmitificando una era

Alice In Chains, Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden
Artículos | 02/09/2007
Los 90's fueron una época emocionante en la que la escena musical norte americana, y por consecuencia la internacional, se vieron sacudidas por una serie de bandas alternativas cuyo denominador común era la ciudad de Seattle.
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Jimi Hendrix
Last Days
Alice in Chains
Subpop
Mother Love Bone
Pearl Jam
Nirvana
Mudhoney
Tad
Stone Temple Pilots
El mundo de la música, y sobre todo sus seguidores, siempre se ha dejado arrastrar por hornadas de buenas bandas que han marcado e impuesto su propia huella con tanta fuerza que su impronta casi siempre viene asociada a una década de forma prácticamente irremediable. Si hablamos de los 50 no podemos evitar el mencionar a Elvis, Jerry Lee Lewis o Chuck Berry. Lo mismo ocurre con los 60, y nuestra mente no puede evitar pensar en los Beatles, los Rolling Stones o The Who. Si hablamos de los 70 la lista se amplia hasta la extenuación, Led Zeppelin, The Doors, Black Sabbath, Jimmy Hendrix o Janis Joplin entre otros. Incluso los 80, con su crisol de electrónica, glam rock, trash metal y experimentación. Cuando finalmente hablamos de los 90, es inevitable mencionar el movimiento Grunge y sus mártires.

Pero ello no ha evitado que bajo la mal denominada etiqueta Grunge se haya dado cabida a prácticamente toda la música que se ha facturado en el periodo comprendido entre 1990 y 1996, que tuviera una pizca de rock y actitud irreverente entre sus melodías. Una etiqueta que acabó degenerando de mala manera cuando alguien alzó la voz y acuñó el termino Post-Grunge, que se empezó a utilizar ya a partir del año 1996, el año en el que muchos de los grandes padres del movimiento publicaron sus últimos álbumes de estudio, y en el que muchas jóvenes bandas realizaban guiños al sonido de Seattle para poder asomar la cabeza en el siempre complicado mundo de la música.

¿Pero puede realmente una etiqueta como el Grunge dar cabida con suficiente coherencia a sonidos tan dispares como los facturados por Pearl Jam, Alice In Chains, Soundgarden o Nirvana? La pregunta quizás no podría ser más controvertida.

Mal que me pese, siendo como soy fanático acérrimo del sonido Seattle, no puedo ni por un instante evitar pensar que el movimiento Grunge, más allá de aunar a bandas dentro del mismo estilo musical, no dejo de ser, en mi humilde opinión repito, una explosión artificial unida a un cierto efecto dominó, creado en parte por el puro azar y en parte por las multinacionales y las grandes discográficas de Estados Unidos, que vieron en torno a lo que se cocía en Seattle, la gallina de los huevos de oro que serviría para reflotar una industria disquera alternativa en la que tan solo Guns'n'Roses y Metallica acaparaban las listas de ventas americanas.

Eso no quita para que la escena de Seattle tuviera ciertamente su encanto, su punto de autenticidad, al fin y al cabo las bandas locales a finales de los 80 estaban plagadas de adolescentes ingenuos con pretensiones y delirios de estrellas del rock. Pero no nos engañemos si las multinacionales no hubieran puesto sus ojos en aquel interesante lugar, donde se derrochaba ingenuidad, virginidad, originalidad y autenticidad a partes iguales, algo tan perdido en el mundo de las grandes disqueras, no hubiéramos llegado a conocer nada de Seattle, más que por ser la cuna de uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos, Jimi Hendrix.

Otra razón de peso para pensar algo así, es que la gran mayoría de bandas publicaban inicialmente con SubPop, pues no había nadie más, ni independientes ni multinacionales, que apostaran fuerte por editar aquella música facturada entre frondosos bosques y la constante y plomiza lluvia del estado de Washington. De hecho a Pavitt y Poneman, fundadores del sello se les consideraba unos snobs y trasnochados, por amparar prácticamente a todo bicho viviente que se colgara una guitarra en el entorno de Seattle. Más tarde se les tildó de lunáticos e inconscientes cuando solo ellos fueron capaces de dar la oportunidad a unos Nirvana en los que nadie más en la escena de circuitos locales creía como banda.

Además, el hecho de que las grandes discográficas miraran hacia Seattle fue mas bien cuestión de una sola banda, Mother Love Bone, quienes con su rock clásico con tintes glam, muy alejado del sonido que conocemos por Grunge y si más cercano a bandas como Poison, Guns'n'Roses o Motley Crüe, habían conseguido atraer la atención ni mas ni menos que de Polygram, discográfica que les dio la pasta suficiente como para montarse su propio sello y darles los medios necesarios para que probaran con el lanzamiento de un primer disco, a ver que efecto tendría en la escena, hablamos de 1989. Para los que aun no lo sepan aquella historia acabo bastante mal, Andy Wood el cantante de Mother Love Bone murió semanas antes de la publicación de aquel álbum debut que les iba a llevar a la fama en los 1990.

También como curiosidad reseñable que apoya esta teoría, cabe destacar que fue Polygram quien adquirió los derechos de la discográfica A&M en 1989, a través de la que curiosamente ficharon a Soundgarden ese mismo año, convirtiéndose así en la primera banda cercana al sonido Grunge en firmar con una Major Label. No fue hasta algún tiempo después de esta jugada doble realizada por Polygram, cuando el resto de grandes disqueras fueron a la caza y captura de su propio grupo de Seattle, vaticinando que algo estaba cambiando en las tendencias del rock alternativo. Columbia Records con rapidez se apoderaron de Alice In Chains en el mismo 1989, Epic Records no obstante decidió apostar por Pearl Jam, ya entrado 1990, el proyecto derivado de Mother Love Bone.

Otras disqueras lo tuvieron bastante más fácil, pues la mayoría de bandas residían todavía en SubPop y allí podían elegir entre un amplio catálogo de formaciones. De todas ellas los mas destacados fueron por supuesto Nirvana quienes resultaron la banda elegida por Geffen en 1990, ni mas ni menos que el sello de Guns'n'Roses, con el que editaron Appetite For Destruction, todo un éxito de ventas. Screaming Trees por su parte tras deambular por innumerables disqueras y tras recalar en SubPop, acabaron obteniendo un suculento contrato discográfico con Epic Records en el año 1990, con quien editarían sus mejores obras. Otras bandas tuvieron menos suerte, y debieron esperar a la eclosión del Grunge para poder dar el salto a los major labels, sirvan como ejemplo Mudhoney que ficharon por Reprise ya en 1992, o Tad que aprovechando el tirón firmaron con Warner en 1993.

Las otras grandes Majors que faltan por mencionar jugaron un poco al despiste y miraron con cierto recelo todo lo que allí se cocía. Una vez convencidas de que se podría aprovechar el filón, se permitieron el lujo de incorporar en sus filas a sendas bandas que poco o muy poco tenían que ver con la vida y la imagen que se plasmaba y percibía en Seattle.

Smashing Pumpkins por ejemplo. Originarios de Chicago y trotamundos de los Estados Unidos, acabaron por cuestiones azarosas de la vida publicando el single Trisstesa con la mencionada SubPop. Aquello derivó en el interés de otra de las grandes, EMI que les fichó en 1990 para una de sus subdivisiones, Caroline Records, aunque más tarde formaron parte de Virgin Records en 1992, ya que fue adquirida ese mismo año por EMI, y con la que llegaron realmente a alcanzar el éxito.

Otro caso aún más interesante y espectacular es el de Stone Temple Pilots. Originarios de la costa oeste californiana fueron la apuesta más tardía, realizada por la última de las grandes majors que aun no había hecho movimiento alguno. Ficharon ni más ni menos que con Atlantic Records en 1992, y de ahi que desde el primer álbum fueran un enorme éxito en Estados Unidos, al mismo nivel de ventas que anteriormente fueran Pearl Jam o Nirvana. Otra cosa es lo que ocurrió más allá de las fronteras norteamericanas, donde la banda no consiguió calar con tanta intensidad, pero el impacto a grandes rasgos fue tan intenso o más.

Es por ello que estas bandas que quizás poco tuvieron que ver en cuanto a sonido, pero indiscutiblemente compartieron época, fichaje por una major label y sobre todo una historia común, formen a engrosar el termino Grunge. Pero la realidad nos muestra cosas muy distintas, y sobre todo un amplio amalgama de melodías y riffs de difícil comparativa. O ¿acaso el sonido del Face Lift de Alice In Chains no esta mas cercano de una banda como Metallica, hecho por el que Hetfield y compañía los eligieran para sus giras de Load y Reload, que el de Smashing Pumpkins?, o ¿porque por ejemplo un grupo como Pearl Jam puede llegar a grabar un álbum conjunto con Neil Young, cosa que sería impensable de una banda como Soundgarden?

El Grunge, repito de nuevo, mal que me pese y a mi parecer, representa una de las últimas explosiones musicales que han acontecido, y no tanto un sonido llamémoslo característico con el que poder catalogar a las bandas. Pero quien soy yo para pensar algo así...

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1 comentarios
1
jonastio
lunes, 4 de agosto de 2008 14:05:34
joooooder, el otro dia tenia quince años y llevaba en el loro a Soundgarden y ahora ya tengo treeenta. Bueno, sigamos siendo alternativos en esta pouta sociedad.
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