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DM3, Sala El Sol (Madrid 30/09/1998)
Crónicas  | 30/09/1998
Había expectación por ver la puesta en escena de Rippled Soul, el tercer álbum de los australianos DM3. Tras la habitual impuntualidad, agravada en este caso por la caída del cartel del grupo telonero (los murcianos Ross) el trío de Dom Mariani salió a escena dispuesto a descargar un power pop con el que se han ganado una fiel, aunque no muy numerosa, parroquia de seguidores en España.
La actuación de Killer Barbies en Madrid para presentar los temas de su último trabajo Big Muff sufrió cambios de última hora debido al precipitado cierre de KTDral, sala que en principio iba a acoger el concierto.
Vale. El que un individuo como Graham Parker toque en una sala pequeña, para poquito público, siempre es emocionante. Eso de verlo cara a cara, sentir su respiración, verle distendido y todo ese tinglado está muy bien, pero después de verle en El Sol, acompañado únicamente de sus guitarras y sus canciones, se te cae el alma un poco a los pies.
Hace tiempo que Cooper respira por sí mismo, mudándose de Paul Weller o Ray Davies a Dave Gibbs o Kim Shattuck. Algo que pudimos comprobar en sus dos fechas consecutivas en la Sala El Sol.
Asumido que nunca ganarán el mundial, sí se puede afirmar que La Habitación Roja son campeones de su liga, una liga que, si no se llevan por goleada, sí se agencian por insistencia y asistencia.
Abría escenario, me contaron, Collision, la nueva banda de la cantante de Fromheadtotoe, pero la increíble cola que hacía de alfombra roja a la entrada de la sala El Sol nos desanimó a pasar. Una cerveza y, una vez despejado… a dentro. Llenísimo. La banda americana había tocado una sola vez en Madrid y todos querían repetir, por ejemplo, nosotros, que los habíamos visto el año anterior en el Serie Z de Jerez.
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